Desde que Mayra empezó a tomar clases con Mirtha, la profesora no ha dejado de imaginarse follando con su alumna, lamiéndole el clítoris, metiéndole sus dedos en el chocho, en el ano. Pero en todo un mes no ha insinuado nada, hasta que Mayra ha llegado con unas copas encima. Mirtha le invitó más vino y listo, se le encendieron las ganas de sexo.
Y las clases de piano se convirtieron rápidamente en clases de fornicación, sin esperar ir a la cama, tantas sus ganas de meterse mano que lo hacen en el piso. Mirtha saca su juguete, un consolador en forma de espada, y se lo mete una y otra vez a Mayra.
Esta rubia insaciable sí que sabe aprovechar sus clases, ella no es como todos los demás que se conforman con escuchar a sus aburridos maestros, ella prefiere estar acariciándose las nalgas, la...
Se supone que le van a dar clases particulares pero esta perra cuando se caliente solo piensa en sexo, en polla, mientras uno le habla ella se imagina en cuatro recibiendo polla, devorando pene, o...
Me causa gracia los padres ingenuos que todavía no saben lo que sus hijas hacen después de la escuela, si lo sabe todo el mundo, lo que ellas quieren es follar, es sexo, es una polla que las des...