Puse sus piernas sobre mi hombro y de inmediato la empecé a penetrar, empecé a meterle tan al fondo mi polla que a ratos sentía que chocaba con su útero, sentía que iba a partirla. Y ella gritando, gimiendo, desesperándose de placer, ella feliz de que me la folle.
Apenas nos habíamos vuelto a ver y ya estaba metido en suchocho experto, con condón, claro, no me la iba a follar sin protección después de dos años sin verla. Con el condón puesto y dándole pene a mi antojo, dando polla con furia, penetración profunda.
Lo bueno de tener novia es que en cuanto se despierta la polla y se pone dura como una roca, uno tiene cerca una vagina dispuesta a darnos placer, un chocho caliente y húmedo que quiere recibirno...
El desmadre, el acabose, el clímax más desaforado de la lujuria, una muchedumbre cachonda suelta en plaza, coño, los asiáticos están calientes, como pocas veces, una bomba cargada de hormonas...
Está completamente cargada de morbo, repleta, tiene lujuria hasta en el más íntimo rincón de su carne, de su cuerpo, en su chocho, en sus piernas, en sus brazos, en sus tetas, en sus pies, en ...